bIBLIOTECA DE ESCRITORES MALVADOS

Una buena idea no siempre da para una buena novela.

ANTES DE ESCRIBIR UNA NOVELA

Cómo probar tu idea de novela y minimizar los riesgos en la publicación

Hay ideas que parecen magníficas durante una tarde y empiezan a desinflarse cuando llevas cincuenta páginas.

No porque escribas mal. No porque te falte imaginación. Sino porque aquella idea que parecía tan estupenda no tenía todavía suficiente conflicto, recorrido, personajes, consecuencias o sustancia para sostener una novela entera.

Este libro te enseña a poner tu idea a prueba antes de regalarle varios meses de tu vida.

Y, si algo falla, a descubrir qué puedes reforzar antes de empezar a escribir.

Qué conviene comprobar antes de escribir una novela

Antes de escribir una novela conviene comprobar que la idea contiene suficiente recorrido narrativo para sostener una historia larga. Para ello hay que examinar el interés que despierta la idea, su pregunta central, el conflicto, lo que está en juego, la relación entre protagonista y trama, cuánto obliga la historia al personaje a salir de su zona segura, la función del escenario y la claridad con la que puedes explicar la premisa.

Una idea potente no garantiza una buena novela. Pero detectar una idea débil antes de escribir decenas de miles de palabras puede ahorrarte bastante trabajo.

Si ya tienes clara la idea y quieres trabajar la arquitectura narrativa, continúa con Cómo crear una novela. Estructura.

EL PROBLEMA PUEDE ESTAR ANTES DE LA PRIMERA PÁGINA

Puedes escribir bien y haber elegido una idea que no aguanta una novela.

Cuando una novela empieza a torcerse solemos mirar el capítulo que tenemos delante.

Retocamos escenas. Añadimos personajes. Inventamos una subtrama. Metemos un cadáver, una persecución o una tía misteriosa que aparece en el capítulo doce porque esto hay que levantarlo como sea.

Pero algunas novelas empiezan a fallar mucho antes de escribir su primera línea.

La idea no tenía suficiente recorrido. El conflicto era pequeño. El protagonista podía cambiarse por otro sin que pasara gran cosa. O no había realmente nada importante en juego.

Y arreglar eso cuando llevas cien páginas resulta bastante más puñetero que descubrirlo antes.

01 — LA IDEA TE ENCANTA... PERO NO CRECE

Tienes una imagen, una situación o un personaje que te fascinan. El problema aparece cuando intentas imaginar qué ocurrirá después y descubres que quizá tenías una buena escena, no necesariamente una novela.

02 — NO SABES QUÉ ESTÁ REALMENTE EN JUEGO

Tu protagonista tiene problemas, sí. Pero si fracasa tampoco cambia demasiado su vida. 

 

Sin consecuencias que importen, el conflicto pierde fuerza y al lector le importa aproximadamente lo mismo.

03 — EL PERSONAJE Y LA HISTORIA VAN CADA UNO POR SU LADO

Has creado un protagonista interesante y también una trama interesante. Lástima que parezcan haberse conocido ayer. 

 

Si puedes sustituir al protagonista por otro sin alterar la historia, algo necesita trabajo.

04 — EXPLICAR TU NOVELA REQUIERE UNA CONFERENCIA

Empiezas con «Bueno, trata de…» y cinco minutos después sigues aclarando cosas. Cuando el núcleo de una historia no puede expresarse con cierta claridad, suele ser buena idea averiguar qué demonios estamos contando.

Puedes ser escritor de mapa, de brújula, de GPS o de «ya veremos qué coño pasa en el capítulo siguiente».

Da igual.

Porque esto ocurre antes. Antes de estructurar. Antes de planificar capítulos. Antes de escribir cien páginas.

Primero necesitas saber si tienes una idea capaz de convertirse en novela.

ESTE LIBRO NO ES UNA MÁQUINA PARA DECIDIR SI TU IDEA «VALE»

Evaluar una idea no mata la creatividad. Evita que escribas a ciegas.

No existe una fórmula matemática capaz de asegurarte que una idea terminará convirtiéndose en una gran novela.

Si existiera, probablemente estaríamos todos escribiendo bestsellers desde una hamaca y discutiendo qué isla comprar.

Este libro hace algo bastante más útil.

Te ayuda a interrogar tu idea antes de comprometerte con ella.

A comprobar si te interesa lo suficiente para convivir con esa historia durante meses; si contiene una pregunta que merece ser explorada; si existe un conflicto capaz de crecer; si lo que está en juego importa; si protagonista y trama se necesitan mutuamente; si el escenario aporta algo y si puedes explicar la esencia de la historia sin necesitar PowerPoint.

 

LO QUE EMPIEZAS A VER LEYENDO ESTE LIBRO

Dejas de enamorarte de la idea y empiezas a comprobar si funciona.

No tienes que aprender una clasificación académica de ideas ni conseguir un diploma en «premisología aplicada».

Tienes que aprender a hacer mejores preguntas.

El libro descompone una idea de novela en ocho elementos que puedes examinar, puntuar y reforzar. De ese modo, el «me gusta mucho esta idea» empieza a convertirse en algo bastante más útil: sé por qué puede funcionar, dónde cojea y qué debo trabajar antes de escribirla.

01 — UNA CHISPA QUE AGUANTE MÁS DE DOS DÍAS

Aprenderás a distinguir entre una ocurrencia que te entusiasma ahora y una historia que todavía querrás explorar cuando haya desaparecido el calentón creativo inicial.

02 — UNA PREGUNTA QUE DÉ SENTIDO A LA HISTORIA

Trabajarás la pregunta central que hay debajo de la trama: aquello que tu novela explora mientras tus personajes hacen cosas, se equivocan y se complican la existencia.

03 — UN CONFLICTO CON SUFICIENTES COLMILLOS

Podrás comprobar si el conflicto tiene fuerza, posibilidades de desarrollo y capacidad para poner al protagonista contra las cuerdas sin tener que inflarlo artificialmente cien páginas después.

04 — ALGO QUE REALMENTE ESTÉ EN JUEGO

Verás qué ocurre si el protagonista gana o pierde y si esas consecuencias son suficientemente importantes como para que al lector le importe averiguarlo.

05 — UN PROTAGONISTA QUE NECESITE ESA HISTORIA

Aprenderás a conectar personaje y trama para que la novela no parezca una aventura cualquiera protagonizada por alguien elegido mediante sorteo.

06 — UNA IDEA QUE PUEDAS EXPLICAR SIN PEDIR OTRA CERVEZA

Trabajarás el pitch, una forma breve de expresar el núcleo de tu historia y comprobar si resulta claro, específico y capaz de despertar curiosidad.

No necesitas empezar. Necesitas saber si merece la pena empezar.

lo que encontrarás dentro

Ocho pruebas para saber si tu idea puede sostener una novela

Antes de escribir 120.000 palabras.

 

Libro Antes de escribirEl libro comienza diferenciando una ocurrencia atractiva de una idea con verdadero recorrido narrativo.Después vas sometiendo tu historia a distintas pruebas: unas miden su capacidad para mantener tu propio interés; otras examinan el tema, el conflicto, las consecuencias, el protagonista, el escenario o la claridad de la propuesta.

Y terminas con algo especialmente útil: una evaluación completa que señala qué elementos están fuertes y cuáles necesitan trabajo.

LOS CIMIENTOS
  • Qué hace que una idea sea novelable.
  • Los elementos esenciales de una idea poderosa.
  • La chispa inicial.
  • La pregunta central y el tema.
  • El conflicto central.
  • Qué está realmente en juego.

Con preguntas y ejercicios para llevar cada concepto a tu propia historia.

Sin morralla para rellenar páginas, que lo odio.

EL SISTEMA
  • Chispa inicial.
  • Pregunta central.
  • Conflicto central.
  • Lo que está en juego.
  • Conexión entre personaje y trama.
  • El protagonista fuera de su zona de confort.
  • Un escenario que puedas ver y sentir.
  • El discurso del ascensor.
  • Hoja de puntuación de la idea.
  • Interpretación de resultados.
  • Métodos y ejercicios para reforzar cada punto débil.
  • Cuándo merece la pena insistir en una idea y cuándo dejarla descansar.

Eso es lo que enseño en 
ANTES DE ESCRIBIR UNA NOVELA

Una idea produce una sensación muy agradable.

Todavía no tiene agujeros.

Todavía no existe ese segundo acto donde no sabes qué coño poner.

El personaje no se contradice porque aún no has escrito suficientes páginas para que pueda hacerlo.

Y ese final que imaginas parece magnífico porque todavía no has tenido que construir las trescientas páginas que tienen que llevarte hasta él.

Por eso resulta tan fácil enamorarse de una idea.

Y por eso conviene desconfiar un poquito.

No para convertirte en un funcionario de la creatividad que rellena formularios antes de permitirse imaginar. Tampoco para juzgar cada ocurrencia con cara de editor francés decepcionado con la literatura contemporánea.

Sino para averiguar qué contiene realmente esa idea.

Una novela necesita recorrido. Necesita conflicto. Necesita preguntas que puedan desarrollarse. Necesita un protagonista cuya forma de ser importe para lo que va a ocurrir. Necesita consecuencias. Necesita un lugar o un mundo que no parezca elegido al azar.

Y necesita un núcleo suficientemente claro para que seas capaz de contar de qué trata sin reconstruir toda la genealogía de tus personajes desde 1863.

Eso es lo que este libro te ayuda a examinar.

No mediante un «sí» o un «no» tirando una moneda mágica al aire.

La mayoría de los coachers  explican cosas que conviene pensar. Y pensar siempre es bueno, claro que sí.

Yo propongo un procedimiento para evaluar tus ideas y puntuarlas.

Mediante preguntas.

Pruebas.

Ejercicios.

Y un sistema de evaluación en el que puntúas ocho aspectos fundamentales de tu idea para detectar los que ya funcionan y aquellos que deberías reforzar.

Una puntuación floja no significa «tira esta historia a la basura».

Significa: aquí hay trabajo que hacer.

El libro dedica precisamente su tramo final a eso: qué hacer cuando la pregunta central no está clara, el conflicto tiene poca fuerza, las consecuencias importan poco, protagonista y trama no están suficientemente unidos, el escenario podría ser cualquier sitio o ni tú mismo consigues explicar la historia de forma sencilla.

Y ese es, para mí, el valor de trabajar una idea antes de empezar.

No eliminar el riesgo. Escribir siempre lo tiene.

Sino evitar algunos riesgos bastante previsibles.

Porque descubrir que una historia necesita otro conflicto antes de escribirla puede costarte una tarde.

Descubrirlo después de setenta mil palabras puede costarte bastante más.

Y algunas palabrotas.

SI TIENES UNA IDEA DE NOVELA, ES PARA TI

Si tienes una idea rondándote por la cabeza y estás a punto de empezar, este es probablemente el mejor momento para leerlo.

No necesitas haber escrito todavía ningún capítulo. De hecho, mejor.

Vas a poder poner a prueba los elementos esenciales de la historia antes de construir encima de ellos y descubrir, mientras todavía resulta barato hacerlo, qué necesita más trabajo.

También es para ti si eres una magnífica máquina de empezar novelas.

Tienes carpetas llenas de documentos con nombres como NOVELA_NUEVA_FINAL_3_AHORA_SÍ.docx, pero muchas historias se quedan a mitad.

Puede que el problema no sea falta de disciplina.

A veces comenzamos a escribir cuando todavía no hemos dado a la idea suficiente combustible narrativo para llegar hasta el final.

Si eres escritor de brújula y planificar demasiado te produce urticaria, tranquilo.

Este libro no pretende decirte qué tiene que ocurrir en cada capítulo.

Trabaja un nivel anterior: qué tiene que contener la idea para merecer ser desarrollada.

Y si eres planificador, todavía mejor: podrás llegar a la estructura con una materia prima bastante más trabajada.

Y también puede servirte si ya has terminado novelas.

Porque una de las habilidades que distingue a un escritor con oficio no es tener muchas ideas.

Es aprender a distinguir cuáles merece la pena perseguir.

Si quieres elegir mejor tus proyectos, formular con claridad una premisa o presentar una historia de forma más convincente a lectores beta, agentes, editores o simplemente a ti mismo, aquí tienes trabajo útil.

QUÉ HACE DIFERENTE ESTE LIBRO

No es otro manual que te dice «ten una buena idea» y se queda tan ancho.

Decirle a un escritor que necesita «una buena idea» tiene aproximadamente la misma utilidad que decirle a un delantero que, para ganar el partido, debería meter goles.

Gracias, maestro.

El problema interesante viene después:

¿Cómo demonios sé si la idea es suficientemente buena?

Ahí entra este libro.

En lugar de quedarse en consejos moñas sobre inspiración, creatividad y confiar en tu voz interior, descompone la idea en elementos que puedes examinar uno por uno.

  • ¿Te entusiasma de verdad?
  • ¿Existe una pregunta central?
  • ¿El conflicto puede sostener una historia completa?
  • ¿Hay consecuencias importantes?
  • ¿Ese protagonista tiene que ser precisamente ese protagonista?
  • ¿Sale de su zona segura?
  • ¿El escenario participa en la historia?
  • ¿Puedes explicar la novela en una o dos frases capaces de despertar interés?

.

Y después viene la parte que me interesa especialmente: no solo diagnosticar, sino trabajar lo que falla.

  • Si el conflicto es débil, tienes ejercicios.
  • Si personaje y trama no están unidos, tienes formas de comprobarlo.
  • Si el escenario es intercambiable, tienes trabajo concreto que hacer.
  • Si tu pitch provoca miradas de auxilio hacia la salida de emergencia, también.

Al final puedes puntuar los ocho elementos, interpretar el resultado y decidir con bastante más criterio si toca escribir, reforzar o dejar la idea en barbecho.

No es una garantía de bestseller.

Es bastante mejor.

Es una manera de dejar de depender únicamente del enamoramiento inicial.

Jean Larser revisando un manuscrito como asesor literario

Detrás de «Antes de escribir»,

Jean Larser

Una de las cosas que aprendes después de leer, escribir y revisar muchos manuscritos es que algunos problemas aparecen mucho antes de donde el escritor empieza a buscarlos.

Una historia puede tener buena prosa y partir de una idea demasiado pequeña. Puede tener un personaje magnífico que no está conectado con el conflicto.

Ese es el territorio de este libro.

No enseñarte a esperar una musa particularmente generosa, sino a mirar una idea con ojos de escritor y también con cierta mala leche editorial: qué promete, qué contiene, hasta dónde puede crecer y dónde conviene apretar antes de empezar.

Porque imaginación y oficio no son enemigos.

Normalmente trabajan bastante mejor juntos.

No hace falta que me creas a mí

Muchos escritores ya han puesto el libro a prueba.

Lectores noveles, escritores publicados y autores con experiencia han encontrado utilidad en el mismo sitio: entender mejor lo que estaban haciendo por intuición.

 

Los libros de Jean Larser son fondo de armario para todo el que quiera lanzarse a escribir. Sabe de lo que habla y lo transmite con una claridad y con una precisión bestial. Si te ronda una idea y estás dispuesto a escribir, ¡Párate un momento!, lee este libro y deja que tú idea muera o nazca de las cenizas cuál fénix. Y cuando tengas esa idea bien vestida, lánzate a por el resto de la colección roja. Te va a enganchar.

Todos deberíamos hacer este ejercicio que nos propone Jean para poner en claro la idea que nos ronda. No es fácil llevar a la página lo que queremos escribir y este libro nos ayuda de forma clara y directa a poner negro sobre blanco en ese batiburrillo que terminará siendo una novela. O no. Porque tiene que pasar el filtro que aprenderás en este libro.

 

Susana Garea

Un libro de marcada vocación práctica. Bien estructurado y escrito con un estilo cercano, amable y simpático. Va al grano y toca realmente aquellos aspectos que hay que tocar en caso de querer evaluar si tu idea da para novela o mejor echarla al cesto de la ropa sucia para darle unas vueltas en la lavadora.

Se lee rápido y con sensación de no perder el tiempo. 


Oscar Alonso

Faqs. Las dudas razonables antes de comprar

Si has llegado hasta aquí, ya sabes que el libro no promete encontrar «la idea perfecta».

Faltaría más.

Pero quizá todavía quieras saber si encaja con tu manera de escribir o con el momento en el que estás. Estas son las cuatro dudas que resolvería antes de comprarlo.

¿Me sirve si todavía no he escrito ninguna novela?

Sí. De hecho, estás en uno de los mejores momentos para utilizarlo.

No necesitas dominar estructura, escenas, arcos o teoría narrativa avanzada. El libro parte de algo anterior: la idea con la que quieres construir la historia.

Trabajarás preguntas muy concretas sobre conflicto, personaje, tema, consecuencias, escenario o claridad de la propuesta.

Y descubrir esas cosas antes de escribir cincuenta o cien páginas tiene una ventaja maravillosa: todavía puedes cambiarlo todo sin tener que desmontar media novela.

La intención es que lo uses con una idea delante. Encontrarás explicaciones, sí, porque conviene saber qué estamos haciendo y por qué.

Pero también preguntas, métodos, ejercicios y una hoja de evaluación con ocho elementos puntuables.

Al final no deberías limitarte a pensar «qué interesante».

Deberías poder señalar qué partes de tu idea son fuertes, cuáles necesitan trabajo y qué puedes hacer para reforzarlas.

Leer ayuda. Escribir las respuestas ayuda bastante más.

Sí, porque evaluar una idea y planificar una novela son cosas distintas.

No tienes que decidir previamente cincuenta capítulos ni saber qué ocurrirá en la página 237.

Puedes seguir descubriendo la historia mientras escribes.

Lo que haces aquí es comprobar si el punto de partida contiene suficiente materia narrativa: conflicto, consecuencias, tensión, una relación fuerte entre personaje e historia y una pregunta que merezca la pena explorar.

Después puedes escribir con mapa, brújula o completamente en pelotas, a lo salvaje.

Eso ya es asunto tuyo. Pero corre los visillos. Qué pensarán esos señores…

Probablemente sí, aunque evidentemente no partes del mismo sitio que alguien que escribe su primera historia.

Para un escritor con experiencia, el valor del libro está sobre todo en sistematizar decisiones que muchas veces tomamos por intuición.

Puedes utilizar la evaluación para comparar dos ideas antes de elegir proyecto, detectar rápidamente por qué una premisa no termina de convencerte, reforzar el vínculo entre protagonista y conflicto o comprobar si eres capaz de explicar la novela con suficiente claridad.

Con oficio seguimos teniendo ideas flojas.

Solo aprendemos a detectarlas antes.

ANTES DE SEGUIR ESCRIBIENDO O CORRIGIENDO

LEER «ANTES DE ESCRIBIR» ESTÁ MUY BIEN.

AHORA TOCA HACERLO.

Si este libro te ha ayudado a entender todo lo que conviene decidir antes de lanzarte a escribir, el siguiente paso es aplicarlo a tu propia novela.

En mi Curso de Planificación y Estructura de Novelas usamos este libro y otros materiales para que puedas trabajar tu historia paso a paso, conmigo y con ChatGPT bien utilizado: premisa, personajes, estructura, tramas y escenas.

No para que una IA escriba tu novela.

Asesoramiento Literario y marketing editorial para Escritores Malvados
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