Mentorias para escritores que quieren dejar de avanzar a ciegas

Hay escritores que llevan años leyendo sobre narrativa, corrigiendo escenas y acumulando ideas, pero siguen atascados en los mismos puntos ciegos. Y hay autores que escriben, publican o se exponen, pero proyectan una imagen improvisada, dispersa o débil. Para esos dos problemas existen estas mentorías: una trabaja el estilo y la novela; la otra, al autor o la autora que la firma.

¿Buscas algo puntual, concreto o más ligero de entrada? Entonces mejor empieza por las mastercalzas o por los libros.

La mentoría es otra liga, como verás más abajo.

Mentorías. Asesoramiento literario y de marketing editorial para escritores

El atasco no siempre está donde crees.

Los escritores que avanzan más rápido no suelen escribir solos.

Llevas tiempo leyendo sobre escritura. Sabes lo que es una curva dramática, distingues entre mostrar y contar, has subrayado libros sobre estructura, personajes y escenas, y probablemente has oído muchas más veces la palabra “conflicto”.

Y, sin embargo, eso no garantiza que tu novela funcione.

A veces avanza, sí. A veces incluso parece que avanza bien. Pero vuelves sobre ella, relees, cambias una escena, retocas una decisión, y notas que algo falla sin saber exactamente dónde está el problema.

No suele ser falta de talento. Tampoco suele ser pereza.

Muchas veces lo que falta es algo bastante menos romántico y mucho más útil: una mirada externa con criterio. Un par de ojos que no sean los tuyos. Experimentados.

Alguien que no esté dentro de tu cabeza, justificándote.

Un mentor no está para decirte qué bien escribes y que sigas así, campeón. Para eso ya están los amigos majos, y los talleres literarios que tienen su función en la vida.

Un mentor está para ver antes que tú dónde se desordenan tus novelas, qué decisiones te hacen perder fuerza, qué problema estás maquillando con AUTOINDULGENCIA en lugar de resolverlo y qué error estás a punto de repetir durante otros seis meses.

La diferencia entre un escritor que madura de verdad y otro que acumula borradores, dudas y vueltas sobre sí mismo no suele estar en el talento. Suele estar en que, al primero, alguien que le dijo la verdad a tiempo.

Eso es lo que cambia las cosas. Una mentoría NO otro curso. No es otro libro subrayado con entusiasmo. Ni una colección de ideas interesantes.

Un buen mentor te ayuda a avanzar sin seguir dando vueltas en círculo.

La diferencia no está solo en la ayuda.

Está en la relación de trabajo.

Una mentoría no es una duda resuelta con nombre bonito

Una mentoría no está pensada para resolver una pregunta concreta y salir corriendo. No es una consulta puntual alargada, ni una revisión exprés con envoltorio elegante, ni una forma más cara de hacer lo que ya hacen una mastercalza o un libro.

Una mentoría funciona porque se sostiene en el tiempo. Porque ambas partes se conocen. Porque yo no entro una vez, opino desde fuera y desaparezco, sino que voy entendiendo cómo escribes, dónde te atas, qué repites, en qué te engañas, qué haces bien y qué todavía no estás viendo.

Eso me permite convertirme en algo mucho más útil para ti que una opinión aislada. Cuanto más conozco tu caso, más afinada es mi ayuda. Cuanto más recorrido llevamos, más partido puedes sacarme. La utilidad real de una mentoría no nace de una intervención suelta, sino de la continuidad.

Por eso, si lo que buscas es algo concreto, puntual o acotado, no empieces por aquí. Para eso ya están las mastercalzas, los libros y otros materiales que cumplen muy bien esa función. 

La mentoría es otra cosa: continuidad, criterio, seguimiento y trabajo de verdad.

Lo que sí es una mentoría

Una relación de trabajo continuada.
Un seguimiento que gana valor con el tiempo.
Una ayuda afinada a partir de tu caso real.
Una forma de avanzar con más criterio y menos vueltas inútiles.

Lo que no es

No es una duda puntual con envoltorio premium.
No es una mastercalza con más adornos.
No es una solución exprés para salir del paso.
No es para quien solo quiere rozar el problema sin entrar a fondo.

Acompañamiento a escritoras

No todo escritor necesita la misma clase de ayuda

Dos mentorías, dos problemas distintos

Hay escritores que necesitan ayuda dentro del texto. Y escritores que la necesitan fuera.

Los primeros tienen una novela que no se sostiene del todo. Algo falla y no saben dónde.

Los segundos tienen talento, libros, recorrido… Pero lo que proyectan al mundo no refleja nada de eso. Una  imagen dispersa. Presencia débil. La sensación de que están improvisando.

Son dos problemas distintos. Y aquí no los mezclamos.

Porque bastante tiene ya el escritor con pelearse con sus capítulos como para encima descifrar qué servicio le conviene.

Cuando el problema está dentro de la novela

Mentoría de Novela

Esta mentoría es para escritores que tienen intuición, material para escenas, y personajes, ideas o incluso un manuscrito avanzado, pero sienten que algo no termina de empujar como debería. 

A veces falla la estructura. A veces el conflicto. A veces el protagonista. A veces la tensión dramática. Las más de las veces, el estilo.

Y otras, una mezcla bastante simpática de varias cosas a la vez, que suele ser la especialidad de las novelas rebeldes.

Aquí trabajamos la obra.

El diseño narrativo, las decisiones estructurales, la lógica de las escenas, la dirección del conjunto, las debilidades de fondo y las decenas de puntos ciegos que están frenando el resultado. No se trata de unas charlas, sino de detectar lo que de verdad está afectando a la fuerza de tu novela.

Es para ti si sospechas de tu estilo literario, si notas que tu novela no termina de sostenerse, si no sabes dónde está el problema real y necesitas una mirada externa que entre en el texto con bisturí y continuidad.

mentoría autor

Cuando el problema eres tú como autor/a

Mentoría de Autor/a

Esta mentoría es para escritores que no solo quieren escribir mejor, sino dejar de dar la sensación de estar improvisando en su día a día de visibilidad y marketing personal.

Si tu web, tus propuestas, tu forma de presentarte y lo que dices sobre ti mismo parecen piezas de puzle sacadas de cajas distintas, aquí es donde hace falta orden.

Trabajamos tu dirección como autor. Tu estrategia.

Recopilaré información sobre cómo te has posicionado hasta este momento, cómo te muestras, qué prometes y cómo lo prometes. Y sobre todo: qué señales estás emitiendo sin darte cuenta.

Y eso requiere detenerse. Mirar de afuera. Dejar de añadir piezas a un puzle que nadie ha diseñado todavía y empezar por decidir qué imagen quieres que tenga cuando esté terminado.

Es para ti si sientes que tu presencia como autor está hecha a base de parches y necesitas una dirección clara para que tu identidad deje de ser accidental y empiece a trabajar a tu favor.

Y si todavía no tienes claro cuál de las dos encaja mejor contigo, no pasa nada. Lo importante no es elegir deprisa. Lo importante es elegir bien. Más abajo te explico también cómo trabajo y para quién tiene sentido entrar en este tipo de proceso.

No trabajo a base de ocurrencias

Trabajo con método, no con inspiración de última hora

Cada escritor llega con un caso distinto, sí. Pero eso no significa improvisar. La mentoría funciona mejor precisamente porque detrás hay un método claro: primero entendemos qué está pasando de verdad, después decidimos qué importa más, luego trabajamos con seguimiento y, por último, ajustamos lo que haga falta a medida que el proceso avanza. Tú no entras en una nebulosa creativa de “ya lo iremos viendo”.

Entras en una forma de trabajar con dirección.

01

DIAGNÓSTICO

Lo primero no es corregir por instinto ni tocar veinte cosas a la vez. Lo primero es entender qué está pasando de verdad. Separar síntoma y problema. Ver si el atasco está en la estructura, en el enfoque, en la ejecución o en una mezcla encantadora de varias catástrofes pequeñas.

02

PRIORIDADES

No todo pesa lo mismo ni todo debe tocarse a la vez. Parte del valor de una mentoría está en decidir qué merece atención ahora, qué puede esperar y qué cosas parecen urgentes solo porque hacen ruido. Antes de avanzar, ordenamos. Y eso ya evita muchos rodeos inútiles.

03

SEGUIMIENTO

Aquí deja de ser teoría. Revisamos, afinamos, corregimos el enfoque, aterrizamos decisiones y evitamos ese deporte tan literario de cambiar cosas sin saber si están mejorando o solo moviéndose de sitio. La continuidad hace que el trabajo gane precisión.

04

AJUSTE

Una novela cambia. Un autor cambia. Y una mentoría útil no consiste en repetir la misma plantilla de Branding.

A medida que el proceso avanza, también ajustamos el trabajo para que siga teniendo sentido en tu caso.

La idea no es que dependas de mí para siempre. La idea es que avances con más claridad, mejores decisiones y menos tiempo perdido en callejones que ya podrían haberse evitado.

Aquí no debería estar todo el mundo

Esto es para ciertos escritores. Y para otros, no.

Una mentoría no tiene sentido para todo el mundo. Y decirlo no te quiere hacerte huír: prefiero orientarte.

Si buscas a alguien que te acompañe y trabaje de verdad contigo y con tus ideas y tu historia, que te diga lo que no funciona y por qué, y que esté ahí de forma continuada… Puedo encajarte.

Pero si buscas otra cosa, mejor saberlo ahora.

La frustración sale más cara que una sesión.

Para quién sí

Esto es para ti si no buscas que te digan que todo va estupendamente, sino que te ayuden a ver mejor.

Si toleras bien que alguien entre en tu historia y tu carrera con bisturí y claridad, que te diga lo que funciona, lo que no funciona y lo que estás evitando tratar.

Es para ti si prefieres criterio antes que los halagos.

Si entiendes que mejorar en serio exige perseverancia y continuidad y si has llegado a un punto en el que ya no te basta con acumular consejos sueltos, ideas interesantes o recursos que se quedan flotando sin aterrizar en tu caso.

También encaja contigo si quieres trabajar con alguien que no se limita a opinar una vez desde fuera, sino que va conociendo tu novela, tu forma de escribir o tu carrera de escritor/a para ayudarte con más precisión a medida que el proceso avanza.

Para quién no

Esto no es para ti si lo que necesitas es resolver una duda concreta, tener una opinión puntual o salir del paso con algo rápido.

Para eso ya tienes otros formatos mucho más adecuados, más ligeros y más honestos con lo que realmente buscas.

Tampoco encaja si lo que quieres es validación envuelta en palabras bonitas, una experiencia blandita donde nadie te apriete un poco o una relación en la que te limiten a darte la razón mientras el problema sigue.

Y desde luego no es para ti si lo que te incomoda no es lo que haces mal, sino que alguien con más experiencia te lo diga, lo nombre con precisión.

La mentoría sirve cuando hay voluntad real de aprender con humildad, decidir y trabajar. Si eso no está, mejor no disfrazarlo.

Si ahora mismo buscas algo puntual, más ligero o menos exigente, no pasa nada. Simplemente no necesitas esto todavía.

No trabajo para caerte bien. Trabajo para serte útil.

He escrito novelas que llevan el nombre de otro en la portada.

Como editor particular y en editoriales, he corregido y arreglado textos que no podían publicarse tal como estaban.

He desarrollado estilo y voz propia en muchos escritores y escritoras.

He trabajado con autores que tenían talento pero proyectaban una imagen que los hacía invisibles.

Sé cómo se deforma un texto cuando el autor está demasiado dentro. Y sé cómo se debilita una marca de autor cuando todo se construye a parches, sin dirección.

Mi trabajo no consiste en impresionarte. Consiste en ayudarte a ver antes, decidir mejor y avanzar con más criterio. A veces eso te gustará. Otras veces no. Pero te será útil, que es bastante más importante.

Faqs. Las dudas razonables antes de entrar

Si has llegado hasta aquí, seguramente ya has entendido la lógica de la mentoría. Ahora toca resolver las dudas más normales antes de decidir si este tipo de trabajo encaja contigo, si tiene sentido entrar ahora o si, simplemente, todavía no es tu momento.

¿Y si solo tengo una duda concreta o algo puntual?

Entonces probablemente no necesites una mentoría.

Y no pasa nada. Si lo que buscas es resolver una cuestión concreta, orientarte sobre un punto específico o trabajar algo muy concreto, te encajarán mejor otros formatos como las mastercalzas, los libros o materiales más puntuales que voy publicando.

La mentoría tiene sentido cuando lo que necesitas no es una respuesta aislada, sino continuidad, criterio comercial y editorial y una mirada experimentada que vaya conociendo tu caso.

No necesariamente.

Lo importante no es el punto exacto en el que estás, sino el tipo de problema que tienes y tu disposición a trabajar en serio.

Hay escritores que llegan con un manuscrito muy avanzado y otros que llegan desde cero (Yo prefiero esto).

Y con la mentoría de autor pasa algo parecido: no hace falta tener una carrera ya desarrollada, pero sí conviene tener voluntad real de reordenar esa dirección, tu posicionamiento y tu presencia como autor.

La manera más sencilla de verlo es esta: si el problema principal está dentro del texto, en la estructura, las escenas, los personajes, el conflicto, el enfoque, el estilo, o la fuerza de la novela, lo tuyo es la mentoría de novela.

Si el problema principal está en tu visibilidad, si es faceless o no, en cómo te presentas, en tu posicionamiento, en la coherencia de tu mensaje, en tu web o en la manera en que proyectas tu identidad como autor, entonces encaja mejor la mentoría de autor.

Y si hay mezcla de cosas, que es bastante habitual, se trata de ver qué frente conviene atacar primero.

Sí, perfectamente.

Publicar no resuelve por arte de magia los problemas de fondo. A veces incluso los vuelve más visibles, como los errores de estilo, o más caros, como la sensación que dejas en los lectores, o tu reputación.

Hay escritores publicados que siguen teniendo dudas serias sobre sus novelas, su estrategia o la manera en que están construyendo su presencia como autor.

Haber publicado no te deja fuera. Lo que importa es si ahora mismo necesitas esta mirada externa.

Entonces quizá todavía no sea tu momento. Y eso también está bien.

La mentoría no tiene sentido cuando uno quiere rozar el problema sin entrar de verdad. Piénsalo bien. Si ahora mismo prefieres algo más ligero, más puntual o menos comprometido, es mejor elegir otro formato y volver más adelante, cuando tengas claro que quieres trabajar a fondo y con constancia. No hace falta forzar una decisión solo porque hayas llegado hasta esta página.

Lo que no te dan los contenidos generalistas.

Contexto, seguimiento y precisión sobre tu caso concreto.

Un libro puede darte ideas.

Una mastercalza te dará claridad sobre un tema.

Pero una mentoría te da algo distinto: el saber de la experiencia que entra en tus problemas concretos, los entiende con más profundidad a medida que avanzamos y te ayudo a tomar decisiones con menos ensayo-error.

No es más contenido. Es otra forma de trabajar.

Asesoramiento Literario y marketing editorial para Escritores Malvados
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.