Escribir todos los días: (el proceso ciego)

Escribir todos los días no es una obligación aburrida, sino un músculo creativo que se entrena. La constancia convierte las palabras en hábito y este en novela acabada. Si sueñas con publicar, lo primero es sentarte a diario, y dejar que la escritura te acompañe como un ritual.
Descubriendo a Forrester y tus debilidades.

He vuelto a ver Descubriendo a Forrester, esa película que emociona a quienes escribimos y nos recuerda que la verdadera literatura no nace de la perfección, sino de la autenticidad.
¿Y si fueras bueno escribiendo y no lo sabes?

Muchos escritores dudan de su talento. Pero ¿y si la verdad fuera justo lo contrario?
En este artículo reflexiono sobre el miedo, la inseguridad y la posibilidad de que seas mejor de lo que imaginas. El mayor bloqueo es nuestras creencias. Una invitación a mirarte al espejo de la escritura sin prejuicios ni excusas.