El diagnóstico de tus novelas.
Para descubrir por qué tu historia no funciona (aunque escribas bien)
Descarga este diagnóstico para escritores de novelas
Para detectar
puntos ciegos narrativos.
“Esto no es para escritores que buscan trucos rápidos ni frases inspiradoras.
Es criterio para dejar de escribir a ciegas.
Lo suficiente como para que FASTIDIE cuando tu novela no termina de enganchar, o no se recomienda, o se queda en ese territorio horrible de “está bien, pero…”.
Este diagnóstico para tus novelas en PDF está hecho para escritores que ya han leído cientos de veces su manuscrito, lo han reescrito y están cansados de explicaciones cómodas…
Y DE NO PODER HABLAR CON EDITORES QUE LES AYUDEN a mejorarlo y venderlo bien.
No es una guía de trucos ni un texto motivacional. Es una herramienta para detectar puntos ciegos narrativos antes de seguir escribiendo veinte mil palabras más en la dirección equivocada.
Puede que te reconozcas en alguna de estas escenas, son más comunes de lo que a cualquiera le gustaría admitir.
Has mejorado tu estilo, has pulido frases y aun así notas que algo no “tira”. Te cuesta explicar por qué tu historia debería importarle a alguien que no seas tú. Tienes lectores que empiezan con ganas y se enfrían. O peor: lectores que terminan… y no recomiendan.
En ese punto, es fácil culpar al mercado, a Amazon, a la saturación, a las redes, o a la mala suerte.
No digo que no influya nada de eso. Digo que, muchas veces, el problema real está en otro sitio: en decisiones narrativas que no se han tomado, o que se han tomado para no incomodarse.
Y cuando una historia no provoca nada concreto, el lector la suelta sin remordimiento.
Es una herramienta para detectar puntos ciegos.
Y eso cambia por completo cómo se usa.
No es exhaustivo, porque ninguna novela lo es y ningún autor debería creer que existe “el manual definitivo”. Este diagnóstico está pensado para señalar patrones frecuentes que aparecen incluso en manuscritos bien escritos.
No sustituye una mentoría personal conmigo, donde el análisis es mucho más específico y profundo, porque ahí se HACE UN EDITING y se trabaja con tu texto real, tus escenas reales y tus decisiones reales.
Aquí no puedo entrar a bisturí con tu novela concreta, pero sí puedo darte algo muy valioso: una forma de mirar que corta la autoindulgencia que tienen los malos escritores.
Sirve para que detectes ese momento en el que el autor empieza a justificarse, a proteger el texto, a explicar de más o a confiar en que “ya se entenderá”.
Sirve para que te detengas, mires y tomes decisiones con criterio antes de seguir.
Si te incomoda esto, perfecto. La incomodidad aquí suele ser una señal útil.
Lo lees en 15–20 minutos, idealmente con tu sinopsis o escaleta al lado. Te haces las preguntas sin defenderte. Si te pillas justificando demasiado, ¡DETENTE!, porque justo ahí suele estar el punto ciego.
Y luego haces lo que hacen los escritores serios: decides. No escribes más por inercia. Decides mejor.
Soy Jean, asesor literario y de marketing editorial.
Trabajo con escritores publicados, autopublicados y emergentes, y mi especialidad no es decirte “qué bonito escribes”, sino ayudarte a detectar lo que no está funcionando aunque esté bien escrito, y a venderlo bien.
No vengo a convencerte con promesas. Vengo a darte criterio práctico.
¿Tengo que comprar algo para descargarlo?
No. Te lo descargas en un clic . Y punto. Luego recibirás mis emails. Si más adelante te interesa mi trabajo, ya lo decidirás tú con calma.
¿Me vas a meter en una cadena de emails infinita?
Te enviaré emails con ideas y criterio sobre escritura y marketing editorial. Sobre mis cursos y mis libros y mi asesoramiento personalizado. Si te aportan algo, te quedas. Si no, te das de baja en un clic. Sin dramas.
¿Sirve si estoy empezando o si ya he publicado?
Sirve más cuanto más en serio te lo tomas. Si ya has publicado, te va a doler más. Eso es así. Si estás empezando, te ahorra errores que pueden salir muy caros.
Este diagnóstico no arregla tu novela. Lo que hace es impedir que sigas contándote milongas o la explicación cómoda.
Y a veces, eso es justo lo que desbloquea una historia. Y a un escritor o escritora.